El verdor que canta: Hildegarda y la mujer como cosmos
El verdor que canta: Hildegarda y la mujer como cosmos Crónica anímica — El lamento de Ariadna Un poco antes del boom que el libro El mundo de Sofía del autor noruego Jostein Gaarder abriera en los años 90 sobre la gran Hildegarda von Bingen, en los años 80 en la escuela de filosofía de la UCAB, ya el querido Maestro Leovigildo García en la cátedra de filosofía medieval me había abierto el horizonte numinoso de esta mujer médico, jardinera, filósofa, teóloga, poeta y sobre todo músico que supo escuchar y traducir el canto del universo. Más adelante como músico y perseguidor de lo inefable, seguí el hilo que constituye el gran tejido sonoro que Hidegard hizo vibrar en mi caja de resonancia —o alma—, vivencia que repliqué de alguna manera en muchos de los borradores y escritos sobre la música. Más recientemente en los ensayos que escribí sobre los libros El árbol que en ella muere de la poeta —curiosamente también médico, jardinera y filósofa— Ana María Hurtado y, Bendito v...

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