lunes, 3 de marzo de 2008

Un poema de mi padre... tomado de su libro "El diván de Aritumayo"

Edgar Vidaurre Reyes (1927-2005)


Al atardecer
cuando parece que ya se terminó el día
mi día destinado se ha ido
sin remedio ni regreso....
sin darme cuenta
parece que perdí este día
que era mío
¿Entonces a quién le robé
el día que he vivido
A quién le debo esta alegría de estar vivo
quién me debe cobrar esta pequeña felicidad?
No lo sé, pero este atardecer
es plenamente mío
lo estoy gozando,
lo estoy contemplando
y no me importaría morir con él

2 comentarios:

Escritora y artista visual dijo...

Mis saludos Edgar.
Hermosamente cálido, nos harías un honor si publicas su libro.
La vena poética rítmica es la herencia.
Agradecida
Siempre
Sencillamente
Milagro Haack
(D)

Cynthia dijo...

Hola Edgard, gracias por tu visita a mi blog. He estado paseando por el tuyo, voy a seguir leyéndote. Me encantan esas fotos antiguas que he visto en algunos post.
chao,Cynthia