lunes, 24 de marzo de 2008

Poemas de El lamento de Ariadna...

Todo lo que para ti es cielo y viento
Se hace piedra aquí adentro

Una gran sombra
Salvo ese último rincón
Donde están mis manos
Y mi corazón

Una inclinación
Una puerta cerrada
Una inquietud por escuchar
Aquella rama en el viento que quiere florecer

Florecer es entregarse a la luz
“Mas yo debo madurar
Y eso es sufrir y ser oscura”

**

Apartada
Separada de la luz

Aquí todo es amplitud
Y el rostro del deseo
Como una imagen de piedra sobre el vacío

Camino a tientas tocando este lado del muro
El ojo de la cerradura
Lo oscuro de esta puerta
Y el eterno corazón de su hondura

Nadie se atrevería a forzarla
Nadie de adentro
Nadie de afuera

En mi sueño él
Tan ilimitado
Transformándose
Como un árbol en la noche

**

Me asomo a la ventana
Envuelta por el viento
Apenas los ojos en el borde
“Y un poco más de mi misma
Incluso mis manos leves”
Sobre esta casa de agua
En esta estancia de la que soy la dueña

Una ofrenda tierna y abierta
Como el interior de una fruta

**

Tú jamás lograrás verme
Porque no te has visto

En esta estancia donde estoy oculta

No te tocaré
Sólo te iluminaré

Amarte con los ojos
Creer que va a ser mía
Toda la seducción de tu boca
Aún no sonreída

Y entregarme a todo esto
A todas estas cosas

**

Dame de beber…

Entonces yo estiraba mis dedos húmedos
Hacia tu boca

Tú apartas los ojos
Y miras hacia el muro
Con una de tus manos
Agarrando fuertemente la mía

Un rostro hendido contra el fuego
Para purificar la mirada
Para abrir esta puerta abandonada

¿Quién se atreverá a atravesar la noche?
Tú…tú te atreverías

1 comentario:

Ana María Hernández Guerra dijo...

Gracias Edgar por dejar tu comentario en mi blog! Recibe un gran abrazo,
Ana María Hernández G. (guitarrista62.blogspot.com)